martes, 24 de mayo de 2011

Cuanta tierra necesita un hombre

Fecha: 2011-02-13
Materia: Lecto-Escritura Catalina Calderón.

Resumen: “Cuanta tierra necesita un hombre”

Pahom  era un campesino trabajador, honesto y  muy responsable.  Velaba por su familia con arduas labores del campo, siempre  soñó  con tener sus propias tierras y poder  trabajarlas, era su mayor anhelo. El día menos pensado se entero que cerca a su aldea iban a vender unas hectáreas de tierra. Fue allí  donde  vio la oportunidad de  aterrizar su sueño y decidió  esforzarse por poder lograr su objetivo.  Al cabo de un año logro  pagar las 20 hectáreas  que decidió comprar  y se dio el lujo de llamarse “terrateniente”.

Era evidente la alegría que sentía Pahom  cuando  salía a arar los campos, o a mirar sus mieses o sus prados, el corazón se le llenaba de emoción. Satisfecho con sus primeras tierras ; pero con la convicción de obtener más,  en una tarde soleada se sentó a  escuchar a un forastero que pasaba por el lugar, comentándole  que en  Volga había  muchas tierras en venta, y que muchos estaban viajando para comprarlas. Las tierras eran tan fértiles y perfectas aseguró. Entonces Pahom decidió vender sus primeras hectáreas  e invertir en dicho lugar. Era un hecho Pahom ya no estaba en  la misma posición de antes, ahora contaba con mas cultivos de trigo y más espacio para sus reses de ganado y sus labores agropecuarias. Pero algo andaba mal, Pahom sentía que aun le faltaba espacio  para seguir cosechando las cantidades que él quería. 

Hasta que Un día un vendedor de bienes raíces que pasaba le comentó que acababa de regresar de la lejana tierra de los Bashkirs, donde había comprado seiscientas hectáreas por sólo mil rubios. Era un precio muy económico, entonces Pahom decidió viajar con su criado con la plena  ilusión de que volvería siendo un gran terrateniente. Después de varios días de viaje, Pahom y su criado llegaron al lugar, donde  fueron directamente atendidos por el patrón de los Bashkirs  el cual les explico el negocio y las condiciones: “Todo esto, hasta donde llega la mirada, es nuestro. Puedes tomar lo que gustes. Pero la condición es que debes llegar antes que se oscurezca. Pahom sin perder tiempo empezó   a caminar con su criado de norte a sur y sur a oeste sin llegar a imaginar que sería un sueño de nunca despertar  porque llego sin vida  a la  meta.



Víctor  Ruda Valencia   

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